Cuando cambiar los discos y pastillas de freno

Tanto los discos como las pastillas de freno son elementos que están sometidos a desgaste debido a la fricción para reducir la velocidad de tu vehículo. Es por esto que debes revisarlos periódicamente y si deseas cambiar discos y pastillas de freno, lo mejor es optar por los servicios del taller mecánico de Aurgi.

Sin embargo, puede que no sepas cuándo es el mejor momento para hacer el cambio de estos elementos en tu vehículo. Por este motivo, hoy hablaremos un poco del tema y así conocerás todo lo que debes saber sobre los discos y las pastillas de freno.

¿Cuándo se cambian los discos?

Los discos son piezas hechas generalmente en hierro que giran con la rueda, y que las pinzas de freno muerden cuando pisas el freno para reducir la velocidad del automóvil. Al igual que con las pastillas de freno, dependerá mucho del uso que le des al vehículo.

Por lo general, se deben cambiar cada 2 cambios de pastillas de frenos, siendo su vida útil aproximadamente de 120.000 kilómetros. Debes tener claro que, el coste suele estar entre los 200 y 360 euros dependiendo del modelo de tu vehículo.

Debes tener claro que lo mejor será no alargar el tiempo de reemplazo porque en caso de que el disco se rompa podrías quedarte sin frenos. Pero, si cuando frenas tienes vibración en el pedal o en el volante, puede que los discos de freno requieran de un cambio inmediato para garantizar así el correcto frenado.

¿Cuándo se cambian las pastillas de freno?

Debes tener en cuenta que esto dependerá del tipo de uso que le des a tu vehículo, porque si frenas mucho puede que requieras de un cambio antes. En todo caso, debes tener presente que la media para el reemplazo de las pastillas de freno delanteras será de 60.000 kilómetros.

Sin embargo, se recomienda que lleves el coche a un taller para una revisión cada 20.000 kilómetros para que te asegures de que estén en buen estado. La mayoría de talleres mecánicos recomiendan cambiar las pastillas si estas tienen menos de un 30% de grosor en la goma.

Incluso puedes apurarlas un poco más, pero siempre teniendo en cuenta que estas no bajen la goma por debajo de los 3mm. Sin embargo, esta práctica no se recomienda mucho, porque podrías terminar por causar daños a todo el sistema de frenado de tu vehículo, por lo que debes asegurarte de seguir las recomendaciones del taller.